La industria de gestión de activos está experimentando una transformación profunda en su modelo operativo. Frente a un panorama marcado por el incremento de las exigencias regulatorias y la creciente dificultad para captar profesionales cualificados, las gestoras de fondos están redefiniendo su arquitectura funcional mediante la contratación intensiva de servicios especializados a terceros.
Según una investigación encargada por Carne Group, la mayor sociedad gestora de terceros de Europa, y realizada entre 200 gestores de fondos de Europa y Estados Unidos que administran conjuntamente 7,72 billones de dólares en activos, el sector está abandonando progresivamente el tradicional modelo de gestión interna de todas las funciones. En su lugar, las entidades buscan alianzas con proveedores externos capaces de ofrecer la escala, el conocimiento tecnológico avanzado y la presencia internacional necesarios para competir eficazmente en un mercado cada vez más exigente.
La regulación se convierte en el principal catalizador del cambio
El estudio identifica la presión regulatoria como uno de los motores fundamentales de esta revolución operativa. Un abrumador 89% de los gestores encuestados considera que gestionar la creciente complejidad normativa será considerablemente más difícil en los próximos dos años. Esta percepción está empujando a numerosas firmas a buscar el apoyo de especialistas que puedan mantener el ritmo de las constantes actualizaciones en materia de transparencia, supervisión y requisitos de información.
Paralelamente, la industria enfrenta un desafío crítico en materia de recursos humanos. Cuando se preguntó a los participantes sobre las razones que les llevan a incrementar el uso de servicios externos, el 35% señaló la dificultad para contratar personal cualificado como el principal obstáculo. Este dato evidencia una brecha significativa de talento en el sector. El aumento del peso regulatorio ocupó el segundo lugar, siendo mencionado por el 21% de los encuestados como factor determinante en su estrategia de externalización.
El modelo de externalización como respuesta estructural
Los números reflejan una tendencia irreversible. El 70% de los gestores de fondos consultados prevé aumentar el uso de proveedores de servicios externos durante el próximo año, y el 41% planea hacerlo de manera considerable. Esta no es una solución temporal ni una moda pasajera: se trata de un replanteamiento estratégico a largo plazo. Mirando hacia el horizonte de los próximos cinco años, el 96% de las gestoras espera incrementar su dependencia de proveedores especializados, mientras que más de un tercio (37%) anticipa un cambio estructural profundo en la forma de respaldar sus operaciones de gestión de fondos.
Las funciones de middle y back office son las áreas donde este fenómeno está cobrando mayor fuerza. Las gestoras buscan liberar recursos internos para concentrarse en actividades de mayor valor añadido, como la toma de decisiones de inversión y la relación con clientes, mientras delegan en terceros especializados la gestión de tareas operativas, el cumplimiento normativo, la administración de fondos y la gestión de riesgos. Esta redistribución de funciones no solo permite reducir costes operativos, sino también acceder a tecnologías más avanzadas y a equipos con conocimientos especializados difíciles de replicar internamente.
Un mercado dinámico donde la calidad supera al precio
El estudio también pone de relieve que el mercado de servicios externalizados se ha vuelto altamente competitivo y dinámico. Las relaciones de largo plazo con un único proveedor están siendo cuestionadas. Los gestores de fondos demuestran una creciente disposición a cambiar de proveedor para adaptarse mejor a sus necesidades evolutivas. Uno de cada cinco gestores confirmó que planea cambiar de proveedor de servicios externos en el próximo año.
Las razones para este cambio resultan especialmente reveladoras. La posibilidad de acceder a una gama más amplia de servicios fue el motivo más citado, seguido por la búsqueda de un mayor nivel de servicio y, posteriormente, por la necesidad de contar con mejores capacidades tecnológicas. De manera significativa, aunque el coste sigue siendo importante, solo el 13% de los gestores lo señaló como la principal razón para cambiar de proveedor. Este dato indica un cambio de paradigma: en el mercado actual, el valor añadido, la calidad del servicio y la amplitud de capacidades pesan más que la simple competencia en precios.
¿Qué implica esta tendencia para la industria?
La externalización masiva de funciones clave no es simplemente una estrategia de reducción de costes. Representa un reconocimiento de que la gestión de activos moderna exige un nivel de especialización, tecnología y presencia global que resulta cada vez más difícil de mantener internamente. Las gestoras que adopten este modelo podrán ser más ágiles, escalables y resilientes frente a cambios regulatorios y tecnológicos.
Sin embargo, esta transformación también plantea desafíos. La dependencia de proveedores externos requiere una gestión cuidadosa de riesgos operativos, de ciberseguridad y de cumplimiento normativo. Las gestoras deberán establecer marcos de gobernanza robustos para supervisar a sus proveedores y asegurar que los estándares de calidad y confidencialidad se mantienen en todo momento.
En clave: Por qué importa
Este estudio revela que la industria de gestión de activos está en medio de una reconfiguración fundamental de su modelo operativo. La combinación de presión regulatoria, escasez de talento y avances tecnológicos está acelerando un cambio estructural hacia la externalización masiva de funciones que antes se consideraban estratégicas y reservadas exclusivamente para la gestión interna. Este movimiento no solo afectará a las gestoras, sino también a los proveedores de servicios, que verán crecer su importancia estratégica en el ecosistema financiero global. Para los inversores y ahorradores, esta transformación podría traducirse en una mayor eficiencia operativa, menores costes y, potencialmente, mejores rendimientos ajustados al riesgo en sus productos de inversión.



