Jubilación

Más de un millón de españoles desean prolongar su actividad laboral tras alcanzar la edad de retiro

El debate sobre el futuro del sistema de pensiones en España adquiere una nueva dimensión con la publicación de un reciente informe elaborado por Foment del Treball, la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales (SBEES) y Opina 360. Según este análisis, hasta 1,2 millones de personas estarían dispuestas a seguir trabajando más allá de la edad ordinaria de jubilación, una cifra que refleja tanto las necesidades económicas individuales como los desafíos estructurales del modelo de previsión social español.

De ese total, aproximadamente 500.000 personas afirman de manera explícita su deseo de continuar en activo una vez alcanzada la edad de retiro. El resto, hasta completar los 1,2 millones, estaría dispuesto a prolongar su carrera profesional siempre que mantengan condiciones adecuadas de salud y capacidad física o mental. Este potencial se concentra principalmente en la generación del baby boom, que actualmente representa una parte significativa de los 8,6 millones de personas activas de entre 50 y 69 años en España.

Diferencias por género y perfil de los interesados

El estudio evidencia importantes diferencias por género en cuanto a la disposición para seguir trabajando. Mientras que el 17% de los hombres de esta generación se plantea continuar en el mercado laboral después de la jubilación, solamente el 8,5% de las mujeres comparte esta intención. Esta brecha puede explicarse por múltiples factores, incluyendo las diferencias históricas en las carreras profesionales, las pensiones medias más bajas entre las mujeres y la mayor carga de cuidados familiares que tradicionalmente recae sobre ellas.

Además, el informe identifica una importante reserva de trabajadores entre quienes ya están jubilados. En concreto, estima que alrededor de un millón de pensionistas menores de 75 años volvería al mercado laboral si pudiera compatibilizar plenamente el cobro de la pensión con un salario. Esta cifra pone de manifiesto que existe una masa crítica de personas con experiencia y conocimientos que podrían contribuir a la economía y, al mismo tiempo, mejorar sus ingresos personales.

El déficit del sistema y la necesidad de más cotizantes

Foment del Treball señaló que para eliminar el déficit actual entre los ingresos por cotizaciones y el gasto en pensiones, el sistema habría necesitado incorporar 685.786 trabajadores más a los que ya se registraron en 2025, cuando se sumaron unos 506.451 empleados. Esta cifra ilustra la magnitud del reto al que se enfrenta el modelo de pensiones español, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento demográfico y la jubilación masiva de la generación del baby boom.

El déficit estructural del sistema de pensiones no es un problema nuevo, pero se ha agravado en los últimos años debido al aumento de la esperanza de vida y la disminución de la natalidad. Cada vez hay menos trabajadores activos sosteniendo a un número creciente de pensionistas, lo que presiona las cuentas públicas y obliga a plantear reformas estructurales. La incorporación de más personas al mercado laboral, ya sea retrasando la edad de jubilación o permitiendo la compatibilidad entre pensión y trabajo, se presenta como una de las soluciones más viables a medio plazo.

Conciliación y valores del trabajo en la actualidad

El estudio también aborda los factores que influyen en la decisión de aceptar un empleo. Para el 36% de los encuestados, la conciliación entre la vida laboral y personal es el principal criterio a la hora de elegir un trabajo, mientras que para el 24% el salario competitivo sigue siendo la clave. Es significativo que el 93% de las personas que reducen su tiempo de trabajo sean mujeres, lo que refuerza la necesidad de políticas que favorezcan la flexibilidad laboral y la corresponsabilidad en los cuidados.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, destacó que el 43% de las personas están de acuerdo con que el trabajo no es solo una variable económica, sino también una fuente de dignidad individual, una vía de integración social, un espacio de desarrollo personal y una de las grandes palancas de cohesión de nuestra sociedad. Esta visión humanista del empleo subraya la importancia de mantener a las personas activas no solo por motivos económicos, sino también por razones de bienestar y participación social.

Absentismo laboral: causas y consecuencias

Otro dato relevante del informe se refiere al absentismo laboral. Según la encuesta, la falta de compromiso por el trabajo es la causa principal del absentismo, con un 40,1%. Otras razones incluyen las condiciones de trabajo deficientes, con un 24,4%, y los problemas personales o familiares, con un 18,4%. Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de mejorar el clima laboral, ofrecer condiciones dignas y fomentar el compromiso de los trabajadores con sus organizaciones.

El absentismo laboral tiene un impacto directo en la productividad de las empresas y en la sostenibilidad del sistema de seguridad social. Reducir estas tasas mediante políticas de conciliación, mejora de las condiciones laborales y fomento de la motivación es esencial para maximizar el potencial de la fuerza laboral española, especialmente en un contexto de envejecimiento demográfico.

En clave: Por qué importa

Este estudio revela una oportunidad estratégica para España en un momento crítico. La disposición de más de un millón de personas a seguir trabajando más allá de la edad de jubilación, junto con el potencial de reincorporación de pensionistas, podría aliviar parte de la presión sobre el sistema de pensiones y aumentar la base de cotizantes. Sin embargo, aprovechar este potencial requiere políticas públicas que faciliten la compatibilidad entre pensión y trabajo, así como medidas que promuevan la conciliación y mejoren las condiciones laborales.

El envejecimiento de la población es una realidad demográfica inevitable, pero la forma en que se gestione determinará la sostenibilidad del modelo social español. Fomentar la participación laboral de los trabajadores de más edad, garantizar la dignidad del empleo y equilibrar los intereses de empresas y trabajadores serán claves para construir un futuro más resiliente y equitativo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba