El sector de los planes de pensiones de empresa ha cerrado un ciclo excepcionalmente favorable para los partícipes. Según los últimos datos de Inverco correspondientes a junio de 2026, diez de los veinticinco planes corporativos de mayor volumen han logrado rentabilidades superiores al 10% en los últimos doce meses, consolidando un periodo de tres años consecutivos de fuertes revalorizaciones en los mercados bursátiles.
Este comportamiento destaca especialmente si se considera el contexto macroeconómico del periodo analizado. Los mercados han debido sortear acontecimientos de gran calado como una nueva ronda de aranceles impuesta por la administración estadounidense, el estallido de un conflicto armado en Irán a finales de febrero y el posterior bloqueo del estrecho de Ormuz, una arteria fundamental para el comercio mundial de hidrocarburos. A pesar de estas turbulencias, las bolsas internacionales han mantenido su tendencia alcista impulsadas por el optimismo en torno a la inteligencia artificial, aunque los activos de renta fija han experimentado mayores dificultades por el temor a que la escalada del precio del petróleo reavive presiones inflacionarias duraderas.
El ranking de los planes más rentables
En la cúspide de la clasificación se sitúa el Plan Empleo Decidido de BBVA, con una rentabilidad del 20,67% en el último año. Esta destacada cifra responde a una estrategia de inversión con un perfil de riesgo más agresivo, que otorga mayor peso a la renta variable en su composición. La distancia respecto al segundo clasificado resulta considerable: casi siete puntos porcentuales separan al producto de BBVA del plan de los empleados del grupo Nestlé en España, gestionado por VidaCaixa, que registra un avance del 13,80%.
El tercer puesto lo ocupa el plan de los funcionarios de la Generalitat de Catalunya, también bajo la gestión de VidaCaixa, con un rendimiento del 11,92% anual. Este vehículo demuestra una solidez notable a largo plazo, con una rentabilidad anualizada del 4,95% a cinco años y del 4,8% a diez años, lo que evidencia que los colectivos del sector público también han sabido aprovechar las oportunidades que han ofrecido los mercados financieros en este largo ciclo alcista.
El sector financiero lidera las ganancias
Dentro del ámbito bancario y asegurador, tras el plan Empleo Decidido de BBVA aparece el de los empleados de Ibercaja con un 11,61%, seguido del de CaixaBank con un 11,3%. También superan la barrera del 10% el plan de los trabajadores de Banco Sabadell (10,03%) y se aproxima el del Santander con un 9,31%. En posiciones inferiores se encuentran el de Unicaja (8,53%), Abanca (7,78%) y el subplan conservador de empleo de BBVA (7,24%). El plan del Grupo Cooperativo Cajamar cierra este bloque con un incremento del 6,01%.
Destaca también el plan del Banco de España, gestionado por Ibercaja Pensión, con un avance del 10,89% en el último año. Su consistencia a medio y largo plazo resulta igualmente reseñable: anualiza un 8,26% a tres años y mantiene un rendimiento del 4,28% a diez años, lo que refleja una gestión equilibrada y capaz de adaptarse a distintos ciclos de mercado.
Energía y construcción: contrastes evidentes
En el sector eléctrico, el plan de pensiones de los trabajadores de Naturgy, bajo gestión de VidaCaixa, obtiene una rentabilidad del 10,96%, situándose como el séptimo más rentable entre los grandes planes. Este resultado supera claramente al plan de Endesa (7,12%) y también a dos de los tres subplanes de Iberdrola incluidos en la clasificación. La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán dispone de tres subplanes adaptados al ciclo de vida de sus partícipes, con diferentes perfiles de riesgo. El subplan Iberdrola 3 logra un 6,96% y el 1 un modesto 2,66%, mientras que el 2 —fuera de esta tabla por volumen patrimonial— alcanza una espectacular revalorización del 22,83%.
Entre las petroleras, el plan de los empleados de Repsol, gestionado por BBVA, supera ampliamente al de Cepsa, en manos de Santander Pensiones. El primero avanza un 9,42% frente al 6,24% del segundo. Por el contrario, el plan del sector de la construcción permanece en la última posición con apenas un 1,69% de rentabilidad anual. A pesar de contar con más de un millón de partícipes —la cifra más alta de España—, este vehículo gestionado por VidaCaixa aplica una estrategia extremadamente conservadora que penaliza su comportamiento en periodos alcistas. Con un patrimonio de solo 387 millones de euros, la aportación media por partícipe resulta notablemente baja.
Planes boutique con rentabilidades excepcionales
Más allá de los veinticinco planes de mayor tamaño, existen vehículos de promoción conjunta que han obtenido resultados aún más sobresalientes. Destaca especialmente el Azvalor Global Value Empleo, que alcanza una rentabilidad del 47,86% en el último año, la más elevada del mercado español de planes de empresa. Por detrás se sitúan los planes gestionados por Cobas AM, la firma fundada por el gestor Francisco García Paramés, con revalorizaciones del 38%. A tres años, estos productos ofrecen una rentabilidad anualizada del 7,29%, lo que demuestra que su éxito no se limita al corto plazo.
En clave: Por qué importa
Los datos de rentabilidad de los planes de pensiones de empresa revelan que la elección del perfil de inversión y la gestora responsable tienen un impacto directo en el ahorro a largo plazo de los trabajadores. Las diferencias entre el 20,67% del mejor plan y el 1,69% del peor ponen de manifiesto que no todos los vehículos están diseñados con la misma filosofía ni asumen los mismos niveles de riesgo. Para los partícipes, resulta fundamental comprender que las estrategias conservadoras protegen el capital en contextos adversos pero limitan las ganancias en ciclos alcistas, mientras que las posiciones más agresivas amplifican tanto las oportunidades como los riesgos.
Además, estos resultados demuestran que el ahorro colectivo empresarial puede convertirse en un complemento significativo a las pensiones públicas si se gestiona de forma profesional y se mantiene a lo largo del tiempo. En un entorno de incertidumbre sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones, los planes de empresa bien gestionados representan una herramienta clave para garantizar un retiro digno y financieramente solvente.



