La industria española de gestión de activos y patrimonios se encuentra en plena expansión. Según las últimas proyecciones de la consultora PwC, los activos bajo gestión en el país pasarán de 0,5 billones de dólares registrados en 2024 a 0,8 billones de dólares en 2030, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesto del 7,3%. Este avance forma parte de una revolución más amplia que está reconfigurando todo el sector europeo de gestión de activos y patrimonios.
El análisis, contenido en el documento «Asset and Wealth Management Revolution: A New Playbook for Profitable Growth», revela que el conjunto de Europa verá crecer sus activos bajo gestión desde 35 billones de dólares hasta 48,5 billones de dólares en el mismo período. La consultora identifica además una oportunidad de negocio valorada en 67.000 millones de dólares en nuevos ingresos disponibles en el continente para finales de esta década. Sin embargo, advierte que solo las entidades dispuestas a replantear radicalmente su modelo de negocio podrán capturar esta oportunidad de forma efectiva.
Los mercados privados democratizan el acceso a inversiones alternativas
Una de las tendencias más disruptivas identificadas por PwC es el rápido ascenso de los mercados privados como alternativa de inversión para el inversor minorista y de gestión de patrimonio. Las cifras hablan por sí solas: para 2030, los ingresos procedentes de mercados privados en Europa alcanzarán los 105.200 millones de dólares, aproximándose peligrosamente a los 113.500 millones de dólares que generarán las inversiones activas tradicionales. Este reequilibrio estructural representa un cambio paradigmático en la arquitectura del sector que hubiera resultado inimaginable hace apenas una década.
Los gobiernos y organismos reguladores europeos están facilitando activamente esta transformación. Instrumentos como los fondos ELTIF 2.0 (fondos europeos de inversión a largo plazo) están ampliando significativamente el acceso de los inversores particulares a los mercados privados. De hecho, el 43% de los gestores de activos europeos ya identifican la democratización de estos mercados como uno de sus principales vectores de crecimiento de ingresos. El informe subraya que materializar este potencial ya no depende únicamente de diseñar productos innovadores, sino cada vez más de controlar el acceso directo a los flujos procedentes de inversores minoristas y de gestión de patrimonio, segmentos que experimentan una expansión acelerada.
En el caso específico de España, el creciente apetito por productos de mercados privados entre inversores minoristas y del segmento de rentas medias-altas está generando una demanda creciente de estructuras adaptadas a la normativa ELTIF 2.0. Los gestores de activos españoles integrados en redes de distribución bancaria están comenzando a adaptar sus catálogos de productos para captar estos flujos emergentes, convirtiendo la democratización de los mercados privados en un componente cada vez más central de su estrategia de crecimiento de ingresos.
Diez billones de euros duermen en depósitos bancarios esperando ser activados
En el corazón de esta narrativa de crecimiento se encuentra una enorme reserva de capital infrautilizado. Más de 10 billones de euros permanecen depositados en cuentas bancarias europeas sin generar rentabilidades significativas para sus titulares. Las entidades de gestión de activos y patrimonios en Europa gestionan actualmente menos del 40% de los activos de los clientes de la región, una cifra que contrasta dramáticamente con el casi 60% que alcanzan en América del Norte. La participación en fondos de renta variable minorista en Europa representa apenas el 18%, frente al 55% registrado en Estados Unidos.
Esta situación ha captado la atención de los responsables políticos europeos, que están cada vez más decididos a revertirla. La Unión de Ahorro e Inversión propuesta por la Comisión Europea tiene como objetivo estratégico redirigir los flujos desde los depósitos de bajo rendimiento hacia los mercados de capitales. Por su parte, las nuevas reformas del sistema de pensiones en Alemania abrirán el acceso a fondos cotizados (ETFs) y fondos de inversión a través de cuentas de ahorro subvencionadas por el Estado a partir de enero de 2027. Las firmas europeas mejor posicionadas para captar estos flujos serán aquellas capaces de combinar marcas de confianza consolidadas, una sólida red de distribución y un acceso sencillo e intuitivo a los mercados de inversión.
La base del ahorro de los hogares españoles, todavía fuertemente concentrada en depósitos bancarios tradicionales, representa una oportunidad comercial significativa para las entidades capaces de ofrecer alternativas atractivas, accesibles y bien explicadas. A medida que los canales digitales reducen el coste de llegar a los inversores minoristas y las iniciativas regulatorias mejoran progresivamente la cultura financiera de la población, las condiciones para una movilización sostenida del ahorro se están volviendo cada vez más favorables.
La batalla por la distribución redefine el sector
El segmento de gestión de patrimonios, que incluye a inversores de alto patrimonio neto y mass affluent (rentas medias-altas), ha emergido como el principal motor de crecimiento de toda la industria. Para 2030, estos inversores representarán más de dos tercios del total de activos de clientes en Europa. El informe identifica un cambio profundo en la economía del sector: la distribución, la propiedad de la relación con el cliente, la capacidad de personalización y el acceso a plataformas tecnológicas se están volviendo más valiosos que la simple escala en la fabricación de productos de inversión.
La próxima generación de inversores busca una experiencia radicalmente diferente a la de sus predecesores. Son nativos digitales, están más orientados al uso de plataformas y se sienten más cómodos accediendo directamente a productos de inversión sin intermediarios tradicionales. Más de dos tercios de los gestores de activos europeos ya están diversificando activamente su oferta de productos para satisfacer estas demandas emergentes, y más del 90% considera ahora que las alianzas de distribución constituyen una parte crítica de su modelo de negocio futuro.
En España, las plataformas digitales de patrimonio y los neobrókers desempeñan un papel cada vez más relevante para llegar a los inversores más jóvenes y ampliar la participación en los mercados de inversión. El panorama de la distribución evoluciona con notable rapidez, y las firmas que desarrollen capacidades digitales escalables junto con sus relaciones de distribución actuales estarán en la mejor posición para captar los crecientes flujos de patrimonio en el mercado español.
Tecnología e innovación como campo de batalla competitivo
La tecnología se está convirtiendo rápidamente en uno de los campos de batalla más importantes del sector europeo. Más del 80% de los gestores de activos europeos están adoptando la inteligencia artificial y la automatización como parte de su estrategia de eficiencia de costes para los próximos cinco años. Sin embargo, el informe sostiene que la oportunidad más grande reside en el lado de los ingresos: utilizar la tecnología para impulsar la innovación de productos, personalizar la experiencia del inversor a gran escala y abrir canales de distribución completamente nuevos.
La tokenización emerge como la próxima frontera tecnológica del sector. A medida que esta tecnología avanza desde los laboratorios de innovación hacia la arena comercial real, el 45% de los gestores de activos europeos identifica los activos tokenizados como una prioridad futura para el crecimiento de sus ingresos. El potencial para ampliar el acceso a los mercados privados, reducir los umbrales mínimos de inversión y simplificar radicalmente la distribución podría transformar por completo la forma en que se fabrican y distribuyen los productos de inversión en Europa. La cuestión estratégica está dejando de ser si la tokenización será relevante, para centrarse en quién estará operativamente preparado cuando su adopción se acelere de forma masiva.
Los inversores institucionales muestran un interés paralelo: el 68% de los inversores institucionales europeos prefiere asignar capital a gestores de activos que desarrollen capacidades tecnológicas avanzadas para ofrecer productos y servicios mejorados. Esta preferencia está actuando como un acelerador adicional de la transformación digital del sector.
La rentabilidad sigue siendo el talón de Aquiles del sector europeo
A pesar de las perspectivas optimistas sobre el crecimiento de activos bajo gestión e ingresos, el informe lanza una advertencia contundente sobre la rentabilidad: el 93% de las gestoras europeas ha sufrido presiones significativas en su rentabilidad durante los últimos cinco años. De este porcentaje, el 57% califica la presión como alta y el 35% como muy alta. Esta situación resulta notablemente más grave que la registrada en América del Norte o en la región de Asia-Pacífico.
La presión sobre las comisiones continúa siendo implacable: la mitad de las entidades encuestadas cita el aumento de la competencia como el factor principal de esta presión, y el 75% ya ha reducido sus tarifas para mantenerse competitivo en el mercado. Al mismo tiempo, el coste de operar en Europa continúa aumentando, impulsado por la creciente complejidad regulatoria y la fragmentación estructural de los canales de distribución. El resultado es un mercado en el que el crecimiento de los activos bajo gestión y la rentabilidad operativa están cada vez más desvinculados.
El informe es categórico: los manuales de estrategia que funcionaron en la década de 2010 son cada vez menos útiles en el entorno actual. Ni la escala ni la simple acumulación de activos garantizan por sí solas un crecimiento rentable sostenible. Las firmas que están tomando la delantera eligen de forma más precisa dónde competir, cómo distribuir sus productos, qué capacidades las diferencian verdaderamente de la competencia y qué partes de la cadena de valor ya no necesitan mantener internamente dentro de su organización.
En clave: Por qué importa
El sector de gestión de activos y patrimonios en España se encuentra en un punto de inflexión estratégico. El crecimiento proyectado del 60% en activos bajo gestión para 2030 no es simplemente una extensión de las tendencias pasadas, sino el resultado de transformaciones estructurales profundas: la democratización de los mercados privados, la movilización del ahorro bancario hacia inversiones productivas, la digitalización de la distribución y la personalización masiva de la experiencia del inversor.
Para los ahorradores españoles, estas tendencias significan acceso a una gama más amplia de productos de inversión, umbrales de entrada más bajos en activos antes reservados a grandes patrimonios, y experiencias digitales más sofisticadas y personalizadas. Para las entidades gestoras, representa tanto una oportunidad de crecimiento extraordinaria como un desafío competitivo sin precedentes, donde el control de la distribución y la capacidad tecnológica se vuelven tan críticos como la propia gestión de activos.
La advertencia de PwC sobre las presiones de rentabilidad subraya que el crecimiento en volumen no se traduce automáticamente en éxito empresarial. Las firmas que triunfarán serán aquellas capaces de elegir su campo de batalla con precisión, invertir selectivamente en tecnología y capacidades diferenciadoras, y construir relaciones directas y duraderas con segmentos específicos de inversores. El premio está sobre la mesa, pero la competencia por capturarlo será feroz y solo los mejor preparados lograrán convertir el crecimiento de activos en rentabilidad sostenible a largo plazo.



