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Gestoras españolas apuestan por la renta variable en medio de la revolución de la inteligencia artificial

Las principales gestoras de activos españolas coinciden en su visión constructiva sobre los mercados de renta variable de cara al segundo semestre del año. Este optimismo se fundamenta en la confluencia de varios factores clave: el imparable avance de la inteligencia artificial como motor económico, la moderación de las presiones inflacionarias que permite una política monetaria más flexible, y unos resultados empresariales que superan consistentemente las expectativas del mercado.

Santiago Rubio, responsable del área de Estrategia de Inversión en CaixaBank AM, contextualiza el momento actual con una reflexión sobre las incógnitas que rodean la nueva era tecnológica: «Vamos a seguir viviendo con la idea de que tenemos una tecnología muy potente, pero cuya capacidad de generar ingresos sigue siendo una incógnita, y con un ruido geopolítico que va mucho más allá de lo que pueda hacer Trump». Entre los eventos que marcarán los próximos meses, el experto señala las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, el posible cambio al frente de la Reserva Federal, la evolución del panorama político europeo y el rol de China en las cadenas de suministro globales.

El BCE respira ante la moderación de la inflación

Desde Mapfre AM, Ismael García Puente, director adjunto de Estrategia de Inversión, subraya la importancia de los últimos datos macroeconómicos publicados en la eurozona. Los registros de inflación de junio quedaron por debajo de las previsiones, lo que interpreta como una señal muy positiva para el Banco Central Europeo. La presión sobre los precios se está disipando de forma más rápida de lo anticipado, con el petróleo retrocediendo hasta los 70 dólares por barril tras el acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán.

Este contexto permite al BCE distanciarse del escenario de nuevas subidas en los tipos de interés. García destaca que las expectativas inflacionarias permanecen ancladas y no se observan efectos de segunda ronda en una Europa que crece por debajo de su potencial. Para el inversor medio, esto significa un entorno financiero más favorable, con menos presión sobre las hipotecas y los préstamos, al tiempo que las empresas pueden contener sus precios sin comprometer su rentabilidad.

La inversión masiva en inteligencia artificial impulsa los beneficios

Mutuactivos SGIIC aporta una perspectiva especialmente optimista sobre la evolución de los resultados corporativos. Emilio Ortiz, director de Inversiones de la entidad, proyecta que 2026 será un año histórico para los beneficios empresariales a nivel global. Las compañías del índice S&P 500 podrían experimentar crecimientos cercanos al 30%, impulsadas principalmente por los sectores tecnológico y energético. En Europa, aunque más modesto, el avance rondaría el 15%.

El motor de este crecimiento se encuentra en la inversión colosal en infraestructura de centros de datos para soportar el desarrollo de la inteligencia artificial. Ortiz estima que los grandes gigantes tecnológicos americanos —Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle— destinarán 725.000 millones de dólares en 2026, principalmente a infraestructura para IA. Si se suman los proyectos de OpenAI, SpaceX, Anthropic y sus proveedores de componentes críticos como generadores, cables o transformadores eléctricos, la inversión total alcanzará aproximadamente 850.000 millones de dólares, equivalente a 2,7 puntos del PIB estadounidense.

Esta cifra monumental explica por qué la economía norteamericana ha logrado resistir el impacto de la escalada en los precios de la gasolina sobre el consumo privado. El efecto multiplicador de esta inversión se extiende a toda la cadena de valor, desde los fabricantes de semiconductores hasta las empresas de construcción y servicios energéticos, generando un círculo virtuoso de crecimiento económico y empresarial.

Estrategias de inversión: diversificación y flexibilidad

David Manso, director del área de Inversiones de CaixaBank Asset Management, insiste en la importancia de mantener carteras diversificadas en el contexto actual. Esta aproximación ha permitido a los inversores afrontar con paciencia los episodios de volatilidad registrados durante el año. La gestora ha ajustado recientemente su exposición a mercados emergentes, especialmente tras las fuertes revalorizaciones en economías como Taiwán y Corea del Sur, ligadas al boom de la inteligencia artificial.

Actualmente, CaixaBank AM mantiene una preferencia por Europa frente a Estados Unidos, donde las valoraciones bursátiles se encuentran más tensionadas. Manso confía en que el concepto de democratización de los mercados —es decir, la expansión de las subidas más allá de las grandes tecnológicas— debería continuar durante el segundo semestre, ofreciendo oportunidades en un abanico más amplio de sectores y geografías.

Oportunidades sectoriales en un mercado exigente

A pesar de que las bolsas cotizan en máximos históricos y algunas valoraciones resultan exigentes, Emilio Ortiz de Mutuactivos identifica recorrido en sectores específicos. La tecnología mantiene su atractivo, aunque con matices importantes. La transición energética y las telecomunicaciones emergen como áreas con potencial de crecimiento sostenido.

Ismael García de Mapfre AM advierte sobre la necesidad de distinguir dentro del universo tecnológico. Mientras que el segmento de semiconductores muestra una tendencia sólida impulsada por la demanda insaciable de chips para aplicaciones de IA, las grandes compañías proveedoras de servicios en la nube —los llamados hyperscalers— han quedado rezagadas en uno de los mejores trimestres para la bolsa estadounidense. Esta divergencia dentro del mismo sector requiere un análisis granular por parte de los gestores para identificar las mejores oportunidades de inversión.

En clave: Por qué importa

El posicionamiento de las principales gestoras españolas refleja un momento de transición en los mercados financieros globales. La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en un catalizador real de crecimiento económico, con inversiones que rivalizan en escala con grandes programas de infraestructura nacional. Para el inversor español, esto supone oportunidades tanto en los mercados internacionales como en empresas europeas que participan en esta cadena de valor tecnológica.

La moderación de la inflación en Europa y la posible pausa en el ciclo restrictivo de tipos de interés crean un entorno más favorable para los activos de riesgo. Sin embargo, los expertos coinciden en la necesidad de mantener flexibilidad táctica, dado que factores geopolíticos, cambios en las políticas monetarias y la propia incertidumbre sobre la rentabilidad real de las inversiones en IA podrían provocar episodios de volatilidad. La diversificación y el análisis riguroso de los fundamentales empresariales se posicionan como las herramientas clave para navegar este escenario complejo pero lleno de posibilidades.

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