El panorama de inversión en 2026 ha generado un cambio significativo en la percepción de los inversores respecto a los fondos de renta fija y multiactivo. Durante el reciente Funds Society Investment Summit celebrado en Valbuena, destacados representantes de gestoras como Buy & Hold, M&G, Edmond de Rothschild AM, Candriam y Swisscanto compartieron su análisis sobre las tendencias del mercado y las oportunidades que presenta el entorno actual.
Federico Echeverría-Torres y Joaquín Martín Garre, ambos de Edmond de Rothschild AM, reconocieron que la renta fija ha resultado decepcionante en comparación con la renta variable durante este año. Sin embargo, destacaron la aparición de oportunidades muy atractivas en segmentos específicos, particularmente en el high yield europeo de corta duración. Según su análisis, los vehículos buy & hold con vencimiento definido se perfilan como alternativas especialmente interesantes. De cara al futuro inmediato, anticipan que la volatilidad continuará siendo una característica dominante, especialmente en lo que respecta a los tipos de interés.
El comportamiento dispar de la renta fija en 2026
Desde Candriam matizaron esta visión, explicando que la renta fija ha mostrado un comportamiento heterogéneo a lo largo del año. Los ingresos por cupones han servido cada vez más como mecanismo de amortiguación ante las caídas del mercado. No obstante, la persistencia de presiones inflacionarias, el encarecimiento energético y un nuevo endurecimiento de la política monetaria han provocado un incremento en las rentabilidades de la deuda pública, particularmente en los plazos más largos. Los bonos de corta duración y la deuda corporativa han demostrado mayor resistencia, mientras que los bonos públicos de larga duración han registrado el peor desempeño.
Para el resto del ejercicio, los especialistas de Candriam mantienen una perspectiva moderadamente optimista. Argumentan que las rentabilidades actuales ofrecen un atractivo potencial de ingresos y un mayor colchón frente a posibles subidas adicionales moderadas de los tipos. Sin embargo, advierten que la persistencia inflacionaria, el elevado volumen de emisiones de deuda tanto pública como de empresas vinculadas a la inteligencia artificial, junto con las incertidumbres sobre las cuentas públicas —especialmente en Estados Unidos y algunos países europeos— probablemente mantendrán elevada la volatilidad. Su estrategia se centra en mantener una posición neutral tanto en deuda corporativa con grado de inversión como en high yield, buscando compañías con poder de fijación de precios y resilientes al ciclo actual.
La gestión activa como pilar fundamental
Para Buy & Hold, en contextos donde la acción de los bancos centrales no representa la solución definitiva, la gestión activa se vuelve indispensable. Su enfoque consiste en construir con agilidad e independencia carteras con potencial ajustadas a cada perfil de inversión y horizonte temporal. Su representante explicó que, aunque el mercado parece haber descontado ya cualquier alza de tipos oficiales de aquí a final de año, mantienen optimismo respecto al medio plazo gracias a la pericia demostrada por sus gestores en momentos complejos anteriores, cuando lograron resultados por encima de la media.
Los ponentes insistieron en las oportunidades que ofrecen las estrategias de crédito con vencimiento definido. Este tipo de vehículos proporcionan una buena rentabilidad por cupón y, mientras los fundamentales de crédito permanezcan sólidos, el carry de los bonos irá aportando rentabilidad de manera consistente. Buy & Hold añadió que, debido a la solidez que están mostrando los balances corporativos, consideran que los spreads continuarán trabajando a favor de esta asignación, incluso en medio de este escenario de tipos más elevados. Específicamente, continúan viendo buenas oportunidades en el sector financiero en sentido amplio —bancos, aseguradoras, gestión de activos, financiación al consumo—, mientras evitan sectores como la automoción.
Crédito estructurado: una alternativa diferenciadora
Franco Guitart Romeo, de M&G, señaló que una de las áreas donde siguen encontrando valor es el crédito estructurado europeo, especialmente en los tramos de mayor calidad crediticia, donde su carácter flotante aporta una baja duración. La gestora considera que, más que adoptar una visión direccional de tipos, el entorno favorece una aproximación selectiva y bottom-up, donde el carácter flotante del crédito mencionado aporta baja duración, además de aprovechar aquellas áreas donde las valoraciones compensen adecuadamente el riesgo.
Guitart destacó las ventajas de una estrategia ABS, subrayando su diversificación, rentabilidad adicional y resiliencia. Las estructuras senior cuentan con varias capas de protección: las pérdidas son absorbidas primero por los tramos subordinados y solamente alcanzan los tramos senior una vez agotadas esas protecciones. Además, según amortizan los préstamos subyacentes, el principal se utiliza para repagar primero los tramos más senior, aumentando progresivamente su protección crediticia y, por tanto, su rating.
Desde Candriam pusieron el foco en la importancia que tiene ahora la gestión de la duración en las estrategias de crédito. Consideran que la duración, es decir, la sensibilidad a los movimientos de los tipos de interés, es un riesgo que debe controlarse. Por ello, mantienen una exposición limitada a los tipos y la gestionan activamente, para que los resultados reflejen su visión sobre las empresas y los diferenciales de crédito. Este enfoque les permite aspirar a una rentabilidad superior al €STR con una volatilidad controlada, diferenciándose así de los fondos de renta fija tradicionales, cuyo comportamiento sigue dependiendo en gran medida del ciclo de tipos de interés.
Preferencias de los selectores profesionales
Durante el evento, estas propuestas pudieron ser contrastadas con lo que los banqueros privados, selectores y asesores demandan a las gestoras. Echeverría-Torres afirmó que los selectores se están decantando más por estrategias de deuda financiera subordinada, deuda híbrida corporativa o fondos de corta duración. Sin embargo, los banqueros están optando considerablemente por comprar estrategias con vencimiento definido, ya que con el repunte de yields actual, resulta una manera excelente de capturar una rentabilidad atractiva con un horizonte temporal definido, ya sea 2028, 2030 o incluso 2032.
En opinión de Buy & Hold, los profesionales de la inversión buscan dos elementos clave: novedad en las ideas y consistencia en resultados positivos de gestión. Esto explica que dentro del universo de la renta fija estén teniendo buena acogida los fondos de nicho focalizados en alguna categoría de activo, ya que resultan mucho más sencillos de clasificar y seguir en los esquemas de selección. Guitart, por su parte, reconoció que existe una mayor demanda por titulizaciones, RMBS, ABS, CLOs o CMBS, por dos motivos principales: el binomio rentabilidad-riesgo resulta atractivo y se ha producido una maduración de la propia clase de activo. El creciente interés no responde únicamente a unas yields atractivas, sino a la combinación de spread adicional, calidad crediticia, baja correlación, estructuras defensivas y una mayor comprensión de la clase de activo.
Estrategias multiactivo para un mercado complejo
Las estrategias multiactivo también tuvieron su protagonismo gracias a la presentación de Swisscanto, que puso el foco en una solución core diseñada para capturar la beta de mercado de forma equilibrada, con una gestión activa alrededor de esa asignación y sin alterar excesivamente el perfil de riesgo del cliente. Antonio Feito, Vice President Sales de la firma, explicó que este tipo de estrategias dan respuesta al contexto actual de mercado. Actualmente, destacó, es necesario prestar atención a varios elementos: la evolución de los beneficios empresariales, que terminarán siendo el principal motor de la bolsa; la evolución de los tipos de interés a largo plazo, que condicionan las valoraciones; y la amplitud del mercado, ya que si el liderazgo empieza a extenderse a más sectores y compañías, sería una señal muy positiva para la salud del mercado.
Feito añadió otra consideración importante: la conjunción entre petróleo, inflación y subida de yields. Explicó que un shock energético provocará mayor inflación, tipos más altos y, en consecuencia, una fuerte presión sobre los bonos, mientras que la fortaleza de la economía y de los beneficios permite a la renta variable resistir. Ante esta fotografía, Swisscanto defendió una propuesta más estable y moderada para las estrategias multiactivo, apostando por un enfoque balanceado que combina crecimiento, estabilidad y dinamismo. La principal utilidad de su propuesta está precisamente en su papel como posición core en las carteras, funcionando como una solución diversificada para capturar la beta de mercado con un perfil de riesgo moderado, dejando a los asesores la libertad para construir alrededor posiciones satélite con convicciones más específicas.
En clave: Por qué importa
Este encuentro de expertos refleja un cambio sustancial en la forma en que el mercado aborda la inversión en renta fija y multiactivo. El mensaje unificado de todas las gestoras participantes apunta hacia la necesidad de abandonar estrategias pasivas y adoptar una gestión activa y selectiva. En un entorno marcado por la persistencia de la inflación, tipos de interés elevados y volatilidad constante, los inversores profesionales están reconfigurando sus carteras hacia instrumentos más específicos y con horizontes temporales definidos.
La preferencia creciente por el crédito de corta duración, las titulizaciones de alta calidad y los fondos con vencimiento definido no es casual: responde a la búsqueda de rentabilidades predecibles en un entorno impredecible. Para el inversor medio, esto se traduce en que las soluciones de inversión más sofisticadas y antes reservadas a inversores institucionales están ganando protagonismo en las carteras retail. La gestión del riesgo de duración, la selección bottom-up de emisores sólidos y la diversificación inteligente se presentan como las herramientas esenciales para navegar los próximos trimestres. El consenso es claro: en 2026 y más allá, la flexibilidad estratégica y el conocimiento profundo de los activos serán determinantes para obtener rentabilidades ajustadas al riesgo en un mercado que ya no premia las aproximaciones generalistas.



