Durante el reciente II Funds Society Leaders Summit celebrado en Madrid, un panel de expertos internacionales analizó las principales oportunidades de inversión que van más allá de las tendencias dominantes del mercado. La sesión, titulada Finding Opportunity Beyond the Consensus, reunió a destacados gestores de activos para debatir sobre el papel de la inteligencia artificial, el nuevo perfil de los mercados emergentes, las oportunidades en crédito y renta fija, y la importancia de identificar compañías con ventajas competitivas sostenibles.
El encuentro fue moderado por Nerea Heras Mendaza, CFA y Responsable de Flagship Funds-GMAS de Santander Asset Management, y contó con la participación de David Czupryna (Natixis Investment Managers International), Erick Muller (Muzinich & Co), Michael Wang (HSBC Asset Management) y Marius Wennersten (DNB Asset Management). El debate puso de relieve cómo la evolución tecnológica, la transformación estructural de economías emergentes y las condiciones actuales de los mercados de deuda configuran un panorama de inversión complejo pero lleno de posibilidades.
La inteligencia artificial: entre el ciclo de infraestructura y el despliegue económico
Marius Wennersten destacó que la tecnología ha sido históricamente el principal impulsor del crecimiento de la productividad global, y que la inteligencia artificial representa la siguiente etapa de ese proceso. Sin embargo, advirtió que la construcción de grandes infraestructuras tecnológicas tiende a desarrollarse en forma de ciclos, no de manera lineal y constante. Según su análisis, el mercado aún está tratando de discernir qué aspectos del actual auge de la IA son estructurales y cuáles responden a dinámicas cíclicas temporales.
El gestor explicó que, a medida que la tecnología madure y se integre en la economía real, es probable que se produzca un desplazamiento de la creación de valor. Los primeros beneficiarios, aquellos centrados en construir la infraestructura física y digital necesaria para la IA, podrían ceder el protagonismo a las empresas capaces de desplegar y utilizar estas herramientas en aplicaciones concretas para el consumidor y la industria. Wennersten también identificó un posible sesgo en la percepción del mercado: asumir que el mayor valor generado por la IA será capturado por quienes construyen la infraestructura, cuando históricamente las capas superiores de los ciclos tecnológicos han capturado más valor por su proximidad al cliente final.
Mercados emergentes: de apuesta táctica a inversión estratégica
Michael Wang ofreció una perspectiva renovada sobre los mercados emergentes, tradicionalmente vistos como inversiones tácticas o de mayor riesgo. Según sus datos, la volatilidad realizada de estos mercados en los últimos cinco años se sitúa en niveles comparables a los de los mercados desarrollados, lo que sugiere una mayor estabilidad. Además, destacó mejoras significativas en los fundamentales macroeconómicos: muchos países cuentan ahora con reservas de divisas sólidas, tipos de interés reales positivos y balances corporativos más robustos.
Pero el cambio más profundo, según Wang, no es solo macroeconómico, sino estructural. La composición de los índices de mercados emergentes ha experimentado una transformación radical. Sectores como consumo discrecional, tecnología de la información, salud y servicios de comunicación representan actualmente más del 60% del índice, superando a los tradicionales sectores de materias primas, energía, banca e industria. Este cambio significa que los resultados empresariales dependen cada vez más del consumo doméstico, la urbanización, la adopción tecnológica y la inclusión financiera, y menos del ciclo económico global.
Wang subrayó que existen compañías en mercados emergentes con posiciones únicas e irreplicables en otros lugares. Puso como ejemplo a TSMC, líder mundial en la fabricación de semiconductores avanzados. A pesar de que estos mercados habían subido un 55% en los 15 meses previos al evento, seguían cotizando con un descuento del 20% en términos de PER, lo que a su juicio representa un punto de entrada atractivo para inversores estratégicos.
Crédito y renta fija: rentabilidades atractivas en un entorno resiliente
Erick Muller presentó un panorama favorable para la renta fija, caracterizado por rentabilidades que no se habían visto en años y una economía global que, pese a los shocks de oferta recientes, mantiene una evolución resistente. Añadió que el crecimiento de los beneficios empresariales había sido muy robusto, con incrementos del 39% a nivel global, 34% en Estados Unidos y 19% interanual en Europa durante el segundo trimestre.
Entre las oportunidades que identifica, Muller destacó el atractivo del high yield, aunque con cautela respecto a los emisores con calificación CCC. También señaló el interés de combinar high yield con investment grade para obtener un flujo de ingresos consistente. Para inversores preocupados por el momento de entrada, propuso estrategias de crédito long-short como alternativa.
Sin embargo, advirtió que los diferenciales del crédito investment grade tradicional están demasiado ajustados para ofrecer un atractivo suficiente. Como alternativa, propuso buscar primas de complejidad en segmentos como las titulizaciones CLO, donde ciertos tramos investment grade pueden ofrecer diferenciales adicionales. También mencionó la deuda privada, especialmente por la prima de iliquidez, aunque recalcó la necesidad de analizar cuidadosamente los productos semilíquidos. Entre las estrategias menos convencionales, destacó el parallel lending, mediante el cual los fondos coinvierten con bancos y pueden capturar diferenciales adicionales.
Selección de compañías: la dirección de la ventaja competitiva como clave
David Czupryna centró su intervención en la importancia de analizar no solo la ventaja competitiva actual de una empresa, sino también hacia dónde está evolucionando. Según su enfoque, el tamaño de la ventaja competitiva suele estar reflejado en el precio de las acciones, mientras que su trayectoria puede ofrecer información más valiosa sobre la capacidad futura de generar retornos sostenibles. Para identificar esa dirección, Czupryna considera que la cultura empresarial es uno de los mejores indicadores adelantados disponibles, entendida no como criterios ESG, sino como la forma en que una compañía ejecuta su estrategia y gestiona su negocio.
El gestor identificó tres factores que hacen especialmente relevante este análisis en el contexto actual. Primero, la IA ha reducido la vida útil de las ventajas competitivas, acelerando la obsolescencia de modelos de negocio establecidos. Segundo, los riesgos de concentración obligan a diferenciar entre compañías que simplemente se benefician del ciclo y aquellas capaces de generar retornos sostenibles a largo plazo. Tercero, el cambio de régimen posterior a la pandemia, con mayor volatilidad geopolítica, tipos de interés más altos y mayor incertidumbre informativa, ha incrementado la importancia de la capacidad de adaptación empresarial.
Czupryna ilustró su enfoque con el caso de Siemens Energy, donde el análisis de la cultura y la transformación interna de la compañía permitió identificar una mejora antes de que el consenso del mercado la incorporase plenamente. Su estrategia busca entrar en una compañía justo antes de que el consenso alcance su narrativa, situando esa inflexión como el punto de entrada óptimo.
En clave: Por qué importa
El panel del II Funds Society Leaders Summit ofreció una visión integral de cómo los gestores profesionales están reposicionando sus carteras ante un entorno de inversión que premia cada vez más la capacidad de análisis diferenciado y la identificación temprana de cambios estructurales. La inteligencia artificial, lejos de ser una tendencia homogénea, presenta distintas fases de oportunidad que irán desplazándose desde la infraestructura hacia el despliegue práctico. Los mercados emergentes han dejado de ser una simple apuesta táctica para convertirse en una opción estratégica respaldada por fundamentales sólidos y una transformación sectorial profunda.
En renta fija, las condiciones actuales ofrecen rentabilidades atractivas en un contexto de resiliencia económica, pero exigen un enfoque más sofisticado que vaya más allá del crédito investment grade tradicional. Y en renta variable, la clave no está solo en identificar compañías con ventajas competitivas actuales, sino en anticipar hacia dónde se dirigen esas ventajas. En definitiva, el mensaje central del panel es claro: las mayores oportunidades están fuera del consenso, y requieren análisis riguroso, disciplina y capacidad de anticipación.



