España destina más de 209.000 millones a pensiones mientras el sistema afronta un crecimiento difícil de sostener
El gasto en pensiones en España ha marcado en 2025 un nuevo récord histórico. La Seguridad Social ha destinado 189.598 millones de euros al pago de pensiones contributivas, un 6,2% más que en 2024. Si se suman las clases pasivas, el desembolso total supera los 209.000 millones de euros, una cifra que ya iguala y supera la aportación anual del turismo, principal sector económico del país.
En 2024, el turismo generó 207.763 millones de euros, tras un año récord con 94 millones de visitantes. El sector representa el 13% del PIB y el 12,6% del empleo, pero no se espera que mantenga en los próximos años el fuerte ritmo de crecimiento reciente. En cambio, el gasto en pensiones seguirá aumentando. Según el Ivie, crecerá más de un 5% en 2026, ampliando la brecha estructural del sistema.
El economista Enrique Devesa advierte de que, si continúan las tendencias actuales —más pensionistas y revalorizaciones ligadas al IPC—, el gasto podría alcanzar los 300.000 millones de euros en 2031. El principal motor del incremento es la revalorización automática conforme al IPC, junto al aumento del número de pensiones y al efecto sustitución, ya que las nuevas prestaciones son más elevadas.
El Gobierno defiende estas subidas como una garantía de estabilidad para más de nueve millones de pensionistas. En 2025, las pensiones contributivas suben un 2,7%, las mínimas más de un 7% y las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital un 11,4%. Para financiarlas, las cotizaciones sociales han crecido un 6,8% interanual hasta 147.113 millones, aunque persisten dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo.



