La gestora EDM inicia una nueva etapa de expansión estratégica respaldada por los mismos pilares que han definido su trayectoria desde sus orígenes: la preservación del capital, el análisis profundo de los activos y una filosofía de inversión centrada en la calidad empresarial. Con una cartera bajo gestión cercana a los 4.180 millones de euros, la firma española busca consolidar su posición como referente para bancos privados, redes de distribución y clientes institucionales que valoran el acompañamiento cercano y las soluciones adaptadas a medida.
Este proceso de transformación contempla ampliar las capacidades de la gestora más allá de su tradicional fortaleza en renta variable, donde cuenta con productos consolidados como EDM International – Inversion/Spanish Equity y EDM International – Strategy Fund. Ahora, el objetivo pasa por desarrollar una oferta robusta de renta fija que aplique los mismos criterios rigurosos de selección que han caracterizado históricamente a la entidad. Según José María Úbeda, director institucional para Iberia y Europa, la intención es crecer de manera selectiva tanto en volumen de activos como en capacidades operativas, aprovechando la estructura de análisis sólida y la flexibilidad propia de una firma boutique.
Del enfoque accionarial a la diversificación en bonos corporativos
Aunque EDM ha construido gran parte de su reputación a través de estrategias de renta variable, la gestora subraya que las competencias analíticas desarrolladas para evaluar compañías cotizadas son perfectamente aplicables al universo de la deuda. Tras el cambio estructural en el régimen de tipos de interés iniciado en 2022, la firma ha reorientado esfuerzos para posicionar sus fondos de renta fija, como EDM Renta FI y EDM Ahorro FI, este último en funcionamiento desde mayo de 1987. Estas estrategias forman parte del catálogo desde los primeros años de la entidad, aunque solo recientemente han experimentado un impulso decidido en visibilidad y desarrollo comercial.
Paralelamente, la gestora ha comenzado a captar mandatos institucionales específicos que incluyen estrategias buy & hold y vehículos de rentabilidad objetivo. Con los movimientos recientes en los tramos cortos de la curva de tipos, EDM observa una creciente demanda de soluciones de renta fija por parte de sus clientes habituales, lo que refuerza la oportunidad estratégica de este segmento. La filosofía transversal de la firma permanece intacta: calidad con sentido común. La gestora evita lanzar productos siguiendo tendencias pasajeras y se centra en emisores con balances sólidos, capacidad de generación de caja y rentabilidad sostenible sobre el capital.
Gestión concentrada en renta variable, diversificada en renta fija
La construcción de carteras en EDM responde a un criterio de alta convicción. En renta variable, las carteras suelen contener entre 30 y 35 posiciones, con una permanencia media próxima a los cinco años. Este enfoque a largo plazo busca evitar la volatilidad excesiva y privilegiar empresas con modelos de negocio sostenibles y predecibles. En contraste, las carteras de renta fija duplican aproximadamente el número de emisores para lograr mayor diversificación, reforzar la preservación del capital y optimizar el equilibrio entre rentabilidad y riesgo.
La firma mantiene además una disciplina estricta en los niveles de valoración, lo que históricamente ha permitido proteger mejor el patrimonio en fases adversas del mercado. Aunque factores geopolíticos y la concentración de índices en determinados sectores puedan generar periodos donde los estilos defensivos queden rezagados, la gestora confía en que el mercado acaba reconociendo el valor de los negocios mejor gestionados a largo plazo. Para EDM, preservar el capital y ayudar a los clientes a incrementar su patrimonio en términos reales constituye el principal objetivo estratégico.
Apuesta por mandatos personalizados y activos alternativos
Entre los retos marcados para los próximos años, EDM sitúa el crecimiento selectivo en activos bajo gestión y el desarrollo de soluciones personalizadas para entidades financieras, family offices, EAFs y bancas privadas. La dimensión de la firma permite combinar un equipo de análisis robusto con la agilidad de una boutique, lo que facilita adaptar formatos, plazos y estrategias a las necesidades específicas de cada cliente. Este enfoque de socio estratégico cobra especial relevancia en segmentos donde la cercanía y la capacidad de respuesta rápida marcan la diferencia frente a grandes gestoras internacionales.
Además, la gestora ha comenzado a explorar el terreno de los activos alternativos, con el lanzamiento de su primera Sociedad de Capital Riesgo (SCR). Esta incursión forma parte de una estrategia más amplia para diversificar las fuentes de rentabilidad y ofrecer a los clientes institucionales acceso a segmentos menos correlacionados con los mercados tradicionales. La firma también destaca la estabilidad de su equipo de inversión, donde aproximadamente una cuarta parte de la plantilla se dedica directamente a gestión y análisis, y donde la mayoría de las estrategias están cogestionadas mediante decisiones colegiadas.
En clave: Por qué importa
El movimiento estratégico de EDM refleja una tendencia más amplia en el sector de la gestión de activos en España: la necesidad de diferenciarse mediante especialización, cercanía y capacidad de adaptación. En un contexto donde los grandes gestores internacionales dominan por volumen, las firmas medianas con filosofías coherentes y equipos estables pueden conquistar nichos de mercado institucional que valoran la personalización y el acompañamiento a largo plazo. El refuerzo de la renta fija en un momento de normalización de tipos, combinado con la exploración de activos alternativos, posiciona a EDM para captar flujos en segmentos con demanda creciente, especialmente entre family offices y EAFs que buscan alternativas al modelo tradicional de banca privada.



