Actualidad

Bancos centrales en la encrucijada: entre el fantasma de la estanflación y los errores del pasado

Los principales bancos centrales del mundo se encuentran en un momento decisivo. Esta semana, cinco instituciones monetarias clave —la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco de Canadá— celebran reuniones simultáneas en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el temor a nuevos repuntes inflacionarios derivados del conflicto en Oriente Medio.

El escenario global presenta contrastes significativos. Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional, las economías de renta media liderarán el crecimiento mundial hasta 2030, representando casi dos tercios de la expansión del PIB global. Asia continuará siendo el motor principal, concentrando más del 50% del crecimiento planetario, mientras que las economías de menor renta apenas contribuirán con un 1% a la expansión económica en ese periodo.

El dilema entre inflación y crecimiento

Los responsables de política monetaria deben calibrar cuidadosamente su respuesta ante un panorama económico complejo. Thomas Hempell, responsable de análisis macroeconómico de Generali AM, identifica la posible estanflación como el principal desafío. La economía mundial, aunque hasta ahora resiliente, enfrenta presiones simultáneas: aumentos en los precios energéticos vinculados al conflicto iraní, elevada incertidumbre y riesgos de interrupciones en las cadenas de suministro que frenan la actividad económica.

Europa y la región Asia-Pacífico resultan especialmente vulnerables debido a su alta dependencia de las importaciones energéticas. La duración y severidad de las posibles interrupciones en el suministro energético se convierten así en factores determinantes para las perspectivas económicas globales. No obstante, Hempell considera improbable que los bancos centrales reaccionen agresivamente ante repuntes temporales de precios, dado que el contexto actual difiere sustancialmente del vivido en 2022.

Aprendiendo de errores anteriores

Pablo Duarte, analista del Flossbach von Storch Research Institute, advierte sobre el riesgo de repetir equivocaciones del pasado, pero en sentido contrario. En 2021, los bancos centrales catalogaron erróneamente como transitoria una inflación que resultó persistente. Ahora, por temor a reiterar ese error, podrían caer en el extremo opuesto: endurecer excesivamente la política monetaria y provocar una recesión que luego tendrían que combatir con recortes de tipos.

La situación actual presenta características diferentes a la de hace cuatro años. Aunque se ha registrado un nuevo repunte en los precios energéticos, el exceso monetario es considerablemente menor. Desde 2022, la cantidad de dinero ha crecido a un ritmo más contenido, y buena parte del exceso previo se ha absorbido mediante la inflación y el crecimiento real. En este contexto, un shock energético no necesariamente desencadena una ola inflacionaria generalizada.

Sin una expansión monetaria que lo respalde, el encarecimiento de la energía funciona principalmente como una redistribución del gasto, tendiendo a moderar la presión inflacionaria en sectores como los servicios. Esto sugiere que el actual shock apunta más hacia un cambio en los precios relativos que hacia una inflación generalizada como la experimentada entre 2021 y 2022.

Distintas posturas, un mismo horizonte incierto

Las reuniones de marzo han mostrado posiciones divergentes entre los principales bancos centrales. Tanto la Fed como el BCE mantuvieron sin cambios sus tipos de interés, enfatizando que sus futuras decisiones se guiarán por los datos económicos. Las previsiones de inflación probablemente se revisarán ligeramente al alza, mientras que la incertidumbre geopolítica pesará sobre las proyecciones de crecimiento.

Jerome Powell y Christine Lagarde adoptaron un tono ligeramente más restrictivo, en contraste con Andrew Bailey del Banco de Inglaterra. El Comité de Política Monetaria británico mantuvo los tipos sin cambios por unanimidad, una decisión impulsada por la crisis energética. Los mercados interpretaron esto como un cambio significativo en la postura del banco central británico, que anteriormente se mostraba dispuesto a recortar tipos al ritmo de la Fed.

Marco Giordano, director de inversiones en Wellington Management, subraya que las decisiones de los bancos centrales serán factores determinantes del ciclo económico global en los próximos trimestres, a medida que los responsables políticos asimilan este último shock exógeno y actúan en consecuencia. El Reino Unido ya enfrentaba las perspectivas de inflación más elevadas del G7, y esta última sacudida complica la tarea de un banco central que lucha por reafirmar su credibilidad ante los inversores internacionales.

Europa: la zona más vulnerable

El riesgo de recesión aumenta especialmente en la eurozona, donde la dependencia energética es mayor y la productividad ha mostrado un comportamiento débil durante años. Los elevados niveles de deuda pública dificultan mantener una política monetaria restrictiva durante periodos prolongados. En este contexto, resulta plausible un nuevo cambio de rumbo en la política monetaria europea.

Si el crecimiento se deteriora y las presiones inflacionarias remiten, los bancos centrales podrían verse obligados a revertir su política, retomando los recortes de tipos. Este giro no sería sorprendente, sino coherente con la dificultad inherente a la conducción de la política monetaria en momentos de alta incertidumbre.

En clave: Por qué importa

Los bancos centrales operan siempre entre dos riesgos: actuar demasiado tarde o hacerlo en exceso. En 2021 y 2022, el error consistió en no reaccionar a tiempo ante un exceso monetario evidente. En 2026, el peligro radica en reaccionar con excesiva dureza ante un shock que no presenta las mismas características inflacionarias. Entre ambos extremos, la política monetaria sigue siendo un ejercicio de equilibrio imperfecto, con consecuencias directas sobre el empleo, los ahorros y el poder adquisitivo de millones de ciudadanos en todo el mundo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba