La moneda europea registra su mejor jornada del año ante la sombra de nuevos aranceles y la presión sobre las tecnológicas de Wall Street.
El euro ha protagonizado su sesión más destacada de 2024 frente al dólar estadounidense, impulsado por la creciente incertidumbre en torno a la política económica de Estados Unidos. La divisa comunitaria experimentó una apreciación del 0,6%, alcanzando los 1,088 dólares por euro, un nivel no visto desde el pasado 12 de enero. Este repunte se produce en un contexto de renovadas tensiones comerciales y la posibilidad de que Washington imponga nuevas restricciones a las grandes empresas tecnológicas.
Los analistas atribuyen este fortalecimiento del euro a las recientes declaraciones de altos funcionarios estadounidenses. Janet Yellen, secretaria del Tesoro, y Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional, han señalado la preocupación del gobierno de Biden por las políticas industriales de China, lo que podría derivar en un endurecimiento de las medidas arancelarias. Esta perspectiva ha generado inquietud en los mercados, llevando a los inversores a buscar refugio en activos fuera del dólar.
Además, la atención se centra en la próxima decisión del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, que podría obligar a Meta (Facebook) a vender Instagram y WhatsApp. Un fallo adverso para el gigante tecnológico podría sacudir a todo el sector de Wall Street, lo que también contribuye a la debilidad del dólar.
En Clave
Este movimiento del euro no es un hecho aislado, sino un reflejo de la compleja interconexión entre la geopolítica, el comercio y la economía. La potencial imposición de nuevos aranceles por parte de EE. UU., sumado a la creciente presión regulatoria sobre sus propias gigantes tecnológicas, podría estar señalando un cambio de paradigma en las relaciones económicas globales. Para Europa, un euro más fuerte presenta una doble cara: si bien puede encarecer las exportaciones, también abarata las importaciones y podría servir como un colchón ante posibles embates comerciales desde Washington, que parecen estar preparándose para una fase más proteccionista.



