La Autoridad Fiscal denuncia una «dejación de funciones» del INSS y propone el teletrabajo como alternativa para frenar la escalada del gasto en incapacidad temporal.
El sistema de protección social en España enfrenta un desafío financiero sin precedentes. Según el último informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el gasto destinado a la incapacidad temporal se ha multiplicado por tres en los últimos diez años. Este fenómeno no solo responde a un mayor número de bajas, sino también a una duración cada vez más extensa de las mismas.
Entre 2017 y 2024, las estadísticas reflejan una realidad preocupante: la incidencia de las bajas médicas ha escalado un 60%, mientras que el tiempo de recuperación promedio ha pasado de 40 a casi 46 días. En total, el volumen de procesos por contingencias comunes se disparó de los 4,7 millones a los 8,6 millones de episodios anuales en el último ejercicio analizado.
Falta de supervisión y gestión ineficiente Cristina Herrero, presidenta de la Airef, ha sido tajante al señalar una «deficiencia estructural» en la gobernanza de esta prestación. La institución apunta directamente al Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) por lo que denomina una «dejación de funciones», especialmente en el seguimiento de las bajas que duran menos de un año. Actualmente, la supervisión intensiva suele retrasarse hasta que el trabajador cumple los 365 días de baja, algo que, según el organismo, favorece prolongaciones innecesarias del gasto.
El informe subraya que las patologías relacionadas con la salud mental y los problemas musculoesqueléticos son las que más recursos consumen. Además, identifica factores externos que agravan la situación, como el aumento de las listas de espera en la sanidad pública y la existencia de convenios colectivos que complementan el subsidio hasta igualarlo con el sueldo base, lo que reduce el incentivo económico para el retorno laboral.
Hacia un nuevo modelo de control Para revertir esta tendencia, la Airef propone una reforma integral de la gestión. Entre las medidas estrella destaca la creación de una unidad específica de control en el INSS y la implementación de alertas automáticas cuando una baja supere los tiempos clínicos estimados. Asimismo, se insta a considerar la capacidad de teletrabajo del empleado antes de extender la incapacidad y a reforzar el apoyo a la atención primaria para agilizar los diagnósticos.
En Clave
Este informe de la Airef pone el foco en una paradoja del sistema español: mientras el empleo crece, la eficiencia de la gestión laboral se debilita. El hecho de que el gasto se triplique no es solo un problema presupuestario, sino un síntoma de un engranaje administrativo desfasado que no distingue entre la necesidad de protección y la inercia burocrática. El éxito de las reformas propuestas dependerá de la capacidad de coordinación entre el INSS y los servicios regionales de salud, un reto político que determinará la sostenibilidad futura de las cuentas de la Seguridad Social.


