La administración pública bajo la lupa por la «dejación de funciones» en la supervisión de la incapacidad temporal.
El sistema de protección social en España enfrenta un desafío financiero sin precedentes. Según el último informe Spending Review de la Airef, el gasto destinado a las prestaciones por incapacidad temporal (IT) se ha triplicado en apenas una década. Esta explosión del gasto no solo responde a un mayor número de procesos, sino también a una duración inusualmente extensa de los mismos.
Entre los años 2017 y 2024, la incidencia de las bajas médicas se disparó un 60%, mientras que el tiempo que los trabajadores permanecen fuera de su puesto creció un 15%. Actualmente, los episodios por contingencias comunes han pasado de 4,7 millones a casi 8,6 millones anuales.
Un agujero en la supervisión La presidenta de la Airef, Cristina Herrero, ha sido tajante al señalar una «deficiencia estructural» en la gestión. El organismo apunta directamente al Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) por una presunta «dejación de funciones». Aunque la ley permite supervisar las bajas desde el primer día, el INSS suele esperar a que se cumpla un año para intervenir, lo que genera riesgos de «prolongaciones innecesarias».
El informe identifica varios factores críticos:
- Patologías predominantes: Las enfermedades mentales y musculoesqueléticas son las más costosas. Los trastornos mentales, en particular, han pasado de una duración media de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024.
- Conflicto de intereses: Existe un divorcio operativo entre quien concede la baja (el médico de atención primaria) y quien la paga (la Seguridad Social), lo que dificulta el control económico.
- Convenios Colectivos: Casi dos tercios de los convenios de empresa incluyen complementos que elevan la prestación hasta cubrir el 100% del salario, eliminando el impacto económico de la baja para el trabajador.
Propuestas de reforma Para frenar esta tendencia, la Airef propone medidas drásticas, como la creación de una unidad de control especializada en el INSS y la implementación de alertas automáticas cuando una baja supere el tiempo clínico estimado. También sugiere incentivar el teletrabajo como alternativa en ciertos procesos de recuperación.
En Clave: Por qué importa
Esta alerta de la Airef revela que el sistema actual no solo es ineficiente, sino financieramente insostenible a largo plazo si se mantiene el ritmo actual de crecimiento. La combinación de listas de espera en la sanidad pública y una vigilancia administrativa laxa está creando un «efecto embudo»: los trabajadores no se curan a tiempo y el Estado no supervisa si podrían volver antes. El debate que viene no será solo presupuestario, sino sobre cómo modernizar la gestión de la salud laboral en la era post-pandemia.



