A menos de tres semanas para que finalice el plazo del proceso extraordinario de regularización migratoria que puso en marcha el Ejecutivo español el pasado mes de abril, los analistas económicos mantienen reservas sobre su verdadero impacto en el crecimiento económico del país. Aunque se prevé un incremento en las afiliaciones a la Seguridad Social, las proyecciones apuntan a que su contribución al Producto Interior Bruto será marginal.
El equipo de análisis económico de BBVA Research ha elaborado un estudio en el que plantea diversos escenarios sobre las consecuencias económicas de esta medida gubernamental. Según sus estimaciones, el impulso al crecimiento económico en 2027 será muy reducido, especialmente si la mayoría de las aproximadamente 500.000 personas que se espera regularizar ya desarrollaban actividades laborales en el mercado informal, tal como sospechaban desde el Ministerio de Seguridad Social.
La incertidumbre rodea las previsiones económicas
Los economistas del banco reconocen abiertamente que estas proyecciones están sujetas a un nivel de incertidumbre muy elevado, fundamentalmente porque se carece de información precisa sobre la situación laboral actual de estas personas. Esta laguna informativa resulta determinante para realizar cálculos fiables, ya que las consecuencias económicas varían radicalmente según se trate de personas que se incorporarán por primera vez al mercado de trabajo o de trabajadores que ya prestaban servicios en la economía sumergida y que, al obtener un permiso de residencia, simplemente formalizarán su situación laboral.
Miguel Cardoso, economista jefe para España y Portugal de BBVA Research, fue claro al respecto durante la presentación del informe: no se puede descartar que el efecto final sobre el crecimiento económico sea prácticamente nulo. La razón es evidente: gran parte de las personas que obtendrán la regularización probablemente ya estaban trabajando en el mercado informal. Su incorporación al sistema formal elevaría las cifras de afiliación a la Seguridad Social, pero no modificaría necesariamente los datos de la Encuesta de Población Activa, instrumento que utiliza el Instituto Nacional de Estadística como base para el cálculo del PIB. Si estos trabajadores ya aparecían reflejados en las estadísticas de empleo, su trasvase del sector informal al formal tendría un efecto económico prácticamente imperceptible.
Los escenarios: del optimismo cauteloso a la nulidad
En el escenario más favorable, aquel en el que las personas regularizadas efectivamente se incorporan al mercado laboral como nuevos trabajadores que antes permanecían inactivos, el proceso podría aportar cerca de cinco décimas porcentuales al PIB a principios de 2027, llegando a sumar casi un punto completo al finalizar ese mismo ejercicio. Sin embargo, en el caso contrario, si la incorporación de estos profesionales extranjeros se produce principalmente como sustitución de otros empleos regulares o como mera formalización de situaciones laborales ya existentes, el impulso sobre el PIB no superaría el medio punto porcentual.
Los analistas son cautos al valorar estas cifras. En cualquiera de los escenarios contemplados, consideran que la contribución estimada sobre el crecimiento del PIB es extraordinariamente reducida y estadísticamente poco significativa. No obstante, reconocen que esta incorporación masiva de trabajadores de origen extranjero contribuirá a aliviar los problemas de escasez de mano de obra que numerosas empresas españolas vienen denunciando como uno de los principales obstáculos para su actividad, un fenómeno que ya se ha observado en años anteriores y que ha resultado clave para sostener el crecimiento económico reciente.
Efectos secundarios sobre productividad y consumo
Más allá del impacto directo sobre el empleo, el informe identifica algunos efectos colaterales que podrían resultar positivos para la economía española. En primer lugar, existe la posibilidad de que aumente la productividad general, en tanto que algunos trabajadores podrían estar subempleados en el mercado informal, ocupando puestos que demandaban un nivel de cualificación muy inferior al que realmente poseen. Al regularizar su situación, podrían acceder a empleos más acordes con su formación y experiencia.
Como consecuencia de una mejor inserción laboral y de ingresos más estables, se prevé un incremento en el consumo de bienes y servicios por parte de esta población, lo que a su vez podría mejorar la confianza general del mercado y estimular la inversión empresarial. Estos elementos, aunque secundarios, podrían cambiar las perspectivas y hacer que la contribución final, pese a ser modesta, resultara positiva sobre el conjunto de la economía.
Asimismo, la incorporación formal de estos trabajadores al sistema de cotización social podría elevar el tipo medio de las cotizaciones sociales y aumentar las horas trabajadas registradas oficialmente. Este último factor cobra especial relevancia en un momento en que el número de horas efectivamente trabajadas se ha visto reducido debido al incremento de los procesos de incapacidad temporal. Por otra parte, esta mayor incorporación laboral podría ejercer una presión moderada sobre los precios y contribuir a moderar el crecimiento de los salarios reales, que en promedio no han experimentado incrementos significativos desde la pandemia, con la excepción del Salario Mínimo Interprofesional que se actualiza anualmente.
Expectativas sobre la afiliación extranjera
En lo que respecta específicamente a las cifras de afiliación a la Seguridad Social, los economistas de BBVA Research no aprecian cambios sustanciales en la tendencia de incorporación de trabajadores extranjeros una vez que se hayan procesado y aceptado miles de solicitudes. Una vez concluido completamente el proceso de regularización, las estimaciones apuntan a que se sumarán formalmente al sistema unas 550.000 personas, lo que supondrá un impulso del 17% en la afiliación de trabajadores extranjeros. Esta cifra se añadirá a unos niveles que ya se encuentran en máximos históricos, dado el avance sostenido que este colectivo ha experimentado sobre el total del empleo en los últimos años.
En clave: Por qué importa
Este análisis pone de manifiesto que las políticas migratorias, aunque necesarias desde perspectivas humanitarias y de derechos laborales, no siempre generan los efectos económicos inmediatos que algunos sectores esperan. La regularización de medio millón de personas representa un hito importante en términos sociales y administrativos, pero su traducción en crecimiento económico medible será probablemente discreta. Para los responsables de política económica, esto significa que no pueden confiar en este proceso como motor significativo de expansión del PIB a corto plazo, y deberán buscar en otras palancas el impulso necesario para sostener el crecimiento. Para el ciudadano medio, implica comprender que la formalización del empleo irregular, aunque deseable, no transforma automáticamente las estadísticas macroeconómicas si esos trabajadores ya estaban contribuyendo a la producción nacional desde la informalidad.



